El setter y el cold caller consiguen la cita; el closer la convierte en venta. El closer cobra más por operación, pero setter y cold caller son la puerta de entrada más rápida.
Cuando entras en este mundo ves tres palabras todo el rato: closer, setter y cold caller. Son tres puestos distintos dentro del mismo proceso de venta, y entenderlos te ahorra meses.
Imagina una academia que vende un programa de 2.000 €. Primero, alguien ve un anuncio o un vídeo y deja sus datos. Segundo, alguien de la academia contacta con esa persona y le agenda una llamada. Tercero, en esa llamada alguien le vende el programa. Cada paso lo hace un perfil distinto.
El setter trabaja por mensaje: Instagram, WhatsApp, email. Habla con las personas que han mostrado interés, les hace un par de preguntas para ver si encajan y les agenda una llamada con el closer. No vende; agenda. Cobra una comisión por cada cita que se presenta a la llamada, y muchas veces un bono si esa cita acaba en venta. Es el puesto más fácil de conseguir sin experiencia, porque el riesgo para la empresa es bajo.
Es el setter por teléfono. Llama a leads que dejaron su número en un anuncio o una landing, que no siempre recuerdan haberlo hecho, y consigue agendar la llamada con el closer. Es más duro que el setter por mensaje (mucho "no contesta", mucho "ahora no puedo") y por eso se paga la agenda mejor. Un cold caller bueno vale oro: sin agendas, el closer no tiene a quién cerrar. Requiere un ordenador y un guion que se respeta.
Recibe a la persona que el setter o el cold caller ha agendado y hace la llamada de venta: 30 a 60 minutos por videollamada, con estructura, objeciones y cierre. Cobra la comisión más alta por operación (entre el 8 % y el 15 % del precio, hasta 400 € por venta en nuestras ofertas) porque es el paso que más impacto tiene y el que más técnica requiere. Es también el puesto que más se exige en la entrevista: te van a hacer un role play.
| Puesto | Qué hace | Cómo cobra | Nivel de entrada |
|---|---|---|---|
| Setter | Agenda citas por mensaje | Comisión por cita presentada + bono por venta | Bajo: se puede empezar en semanas |
| Cold caller | Agenda citas por teléfono | Comisión por cita que acaba en venta | Bajo-medio: hace falta guion y aguante |
| Closer | Hace la llamada de venta | 8-15 % de cada venta cerrada | Medio-alto: hace falta entrenamiento |
Depende de qué quieras primero. Si quieres cobrar cuanto antes y aprender el sector desde dentro, empieza como setter o cold caller: en dos o tres semanas puedes estar agendando, y cada agenda te enseña cómo piensa un cliente. Si tu objetivo es la posición mejor pagada, fórmate como closer desde el principio y haz setting mientras entrenas: muchos de nuestros alumnos empiezan agendando para una empresa y pasan a cerrar para esa misma empresa cuando se certifican.
Los tres trabajan en remoto, los tres cobran por resultados y los tres se entrenan con la misma base: preguntar, escuchar y llevar la conversación a una decisión. Por eso en Horizon Closers la formación cubre las tres posiciones y la bolsa de trabajo tiene vacantes de closer, setter y cold caller. Elige por dónde entrar; el camino después es el mismo.
Un closer es la persona que cierra la venta por llamada cuando alguien ya está interesado. No busca clientes: los atiende. Y cobra comisión por cada venta que cierra.
Leer →Un closer cobra comisión por cada venta que cierra: normalmente entre el 8 % y el 15 % del precio. Lo que ganes al mes depende de cuántas llamadas hagas y cuántas cierres, no de un sueldo.
Leer →No hace falta experiencia ni carrera. Hace falta aprender una estructura de llamada, practicarla en role plays hasta dominarla y conseguir una primera empresa que te dé sus llamadas.
Leer →Analizamos tu situación, resolvemos tus dudas y te decimos con honestidad si esto es para ti. Si lo es, te explicamos las condiciones aplicadas a tu caso.
Lo que veo cada semana con los chavales a los que formo, cómo cerrar por teléfono y lo que no te cuentan las academias. Se lee en un minuto. Te vas cuando quieras, con un clic.