Un closer cobra comisión por cada venta que cierra: normalmente entre el 8 % y el 15 % del precio. Lo que ganes al mes depende de cuántas llamadas hagas y cuántas cierres, no de un sueldo.
Esta es la pregunta que todo el mundo hace y la que peor suele responderse en internet, porque hay mucho vídeo prometiendo cifras al mes. Aquí no vas a encontrar eso. Vas a encontrar cómo se calcula lo que cobra un closer y de qué depende.
Un closer no cobra por horas. Cobra un porcentaje de cada venta que cierra. Ese porcentaje suele estar entre el 8 % y el 15 % del precio del producto, y a veces hay bonos si superas un volumen.
Ejemplo real: un programa de 1.500 € con un 10 % de comisión son 150 € por venta cerrada. Un programa de 3.000 € al 12 % son 360 €. En las ofertas con las que trabajamos en Horizon Closers, la comisión llega hasta 400 € por venta.
Lo que ganas al mes es una multiplicación de tres cosas: cuántas llamadas haces, qué porcentaje cierras y cuánto es la comisión. Con números normales de alguien que empieza: 40 llamadas al mes, cierras el 20 % (8 ventas) a 200 € de comisión, son 1.600 €. Con números de alguien que lleva un año y trabaja con una oferta mejor: 60 llamadas, cierras el 30 % (18 ventas) a 300 €, son 5.400 €.
Fíjate en lo importante: ninguno de esos números es fijo. Las llamadas dependen de la empresa para la que trabajes (cuántas agendas te da). El porcentaje de cierre depende de ti y de tu entrenamiento. La comisión depende de la oferta que consigas. Por eso decir "un closer gana X al mes" es mentira; lo honesto es decir "un closer cobra X por venta, y las ventas se entrenan".
Al principio cierras poco. Es normal. Las primeras 20 o 30 llamadas reales sirven para aprender más que para cobrar. Un closer que ha entrenado con role plays antes de su primera llamada real llega mucho más rodado, pero aun así los primeros dos meses con un cliente son de aprendizaje. Si alguien te dice que en tu primera semana vas a ganar miles, cierra el vídeo.
De tres palancas, por este orden. Primero, tu tasa de cierre: pasar del 15 % al 30 % duplica tus ingresos sin hacer ni una llamada más, y eso se consigue con entrenamiento y con revisar tus propias llamadas grabadas. Segundo, la oferta: no es lo mismo cerrar un producto de 800 € que uno de 3.000 €; cuando tienes resultados documentados, puedes ir a por mejores ofertas. Tercero, el volumen: más agendas, o un segundo cliente cuando tienes capacidad.
Al empezar casi todo es comisión pura, y es lo justo: la empresa no te conoce y no arriesga. Cuando llevas meses y tus números son buenos, puedes negociar un fijo más comisión, o un bono por cash collected (por dinero que entra de verdad, no por ventas firmadas). Todo esto se pacta por escrito antes de empezar. Un acuerdo sin papel es un problema seguro.
Existen. Señales para detectarlas antes de firmar: no quieren poner el acuerdo por escrito, no te dicen cuántas agendas te van a dar, te piden que pagues algo tú, o te prometen comisiones muy por encima del mercado. En la academia enseñamos a detectarlas y, en la bolsa de trabajo, solo presentamos a alumnos a empresas que ya conocemos.
Un closer cobra por venta cerrada, entre el 8 % y el 15 % del precio, hasta 400 € por venta en nuestras ofertas. Cuánto ganes al mes depende de cuántas llamadas hagas y cuántas cierres. Es una habilidad que se entrena, no un sueldo que te dan. Si quieres saber cómo se llega al punto de cobrar esa primera comisión, lee cómo ser closer sin experiencia o mira la formación.
Un closer es la persona que cierra la venta por llamada cuando alguien ya está interesado. No busca clientes: los atiende. Y cobra comisión por cada venta que cierra.
Leer →No hace falta experiencia ni carrera. Hace falta aprender una estructura de llamada, practicarla en role plays hasta dominarla y conseguir una primera empresa que te dé sus llamadas.
Leer →El setter y el cold caller consiguen la cita; el closer la convierte en venta. El closer cobra más por operación, pero setter y cold caller son la puerta de entrada más rápida.
Leer →Analizamos tu situación, resolvemos tus dudas y te decimos con honestidad si esto es para ti. Si lo es, te explicamos las condiciones aplicadas a tu caso.
Lo que veo cada semana con los chavales a los que formo, cómo cerrar por teléfono y lo que no te cuentan las academias. Se lee en un minuto. Te vas cuando quieras, con un clic.