Si tienes leads y no das abasto con las llamadas, necesitas un closer. La clave es evaluarlo con un role play, pactar condiciones claras por escrito y acompañarlo los primeros 30 días.
Esta guía es para el otro lado: para el dueño de una academia, una agencia o un programa de coaching que tiene leads y no llega a llamarlos. Hemos colocado closers en negocios así y hemos visto qué funciona y qué acaba en un closer quemado y leads perdidos.
Cuando tienes más de 20 o 30 llamadas agendadas al mes y las estás haciendo tú (o nadie). Las señales: leads que se enfrían porque tardas días en llamar, llamadas que haces cansado entre otras mil cosas, o directamente agendas que se quedan sin atender. Un closer dedicado no solo te libera tiempo: suele cerrar mejor que tú, porque hace solo eso y lo entrena.
Si tienes menos de 20 agendas al mes, lo que te falta no es un closer, es volumen. Ahí suele compensar un setter o un cold caller que te agende más, y cerrar tú de momento.
Tres vías. Tu propia audiencia: publica que buscas closer y recibirás mensajes, casi todos de gente sin formar. Grupos y comunidades de closers: hay mucho ruido y poca forma de verificar. O una academia con bolsa de trabajo, como la nuestra: te presentamos closers que han pasado un certificado interno (un role play final) y de los que puedes escuchar llamadas grabadas antes de decidir. La selección no tiene coste.
No mires el currículum. Haz un role play de 15 minutos: tú eres un cliente difícil ("es caro", "me lo pienso", "no tengo tiempo") y él te vende tu propio producto, que le habrás explicado diez minutos antes. Fíjate en tres cosas: si pregunta antes de hablar, si maneja tus objeciones sin ponerse nervioso ni prometer cosas, y si pide la decisión al final. Un closer que hace esas tres cosas en frío va a cerrar en caliente.
Lo estándar es comisión pura entre el 8 % y el 15 % del precio de venta, pagada cuando el dinero entra (cash collected), con liquidación mensual o quincenal. Si el producto es caro y el ciclo largo, un fijo pequeño ayuda a que el closer aguante los primeros meses. Añade un bono por volumen y tendrás a alguien motivado. Y todo por escrito: qué se paga, cuándo, qué pasa con las devoluciones y cuántas agendas te comprometes a darle. Un closer sin agendas se va en un mes, y con razón.
Aquí es donde se decide si funciona. Dale acceso al producto para que lo conozca a fondo. Déjale escuchar tus llamadas grabadas o hazle un par de llamadas contigo delante. Las primeras cinco o diez llamadas, que las haga supervisado y revisadlas juntos. Pídele un reporte diario simple: llamadas, presentados, cierres, objeciones que se repiten. Ese reporte es oro para ti también, porque te dice qué falla en tu oferta o en tu captación.
Darle leads fríos que nadie ha filtrado y culparle de no cerrar. Cambiar la oferta o el precio sin avisar. Pagar tarde. No darle agendas suficientes. Meterle tareas que no son cerrar (soporte, contenido, administración). Y no revisar nunca sus llamadas: un closer sin feedback se estanca, y uno estancado se va.
Formamos closers, setters y cold callers desde cero, los certificamos con un role play real y los presentamos a empresas como la tuya a través de nuestra bolsa de closers. Nos cuentas qué vendes, tu ticket y cuántas agendas tienes, y te proponemos candidatos que puedes evaluar con sus llamadas grabadas. Los primeros 30 días seguimos encima del closer para que el onboarding salga bien. Si te encaja, rellena el formulario y te contestamos en menos de 24 horas.
Un closer es la persona que cierra la venta por llamada cuando alguien ya está interesado. No busca clientes: los atiende. Y cobra comisión por cada venta que cierra.
Leer →Un closer cobra comisión por cada venta que cierra: normalmente entre el 8 % y el 15 % del precio. Lo que ganes al mes depende de cuántas llamadas hagas y cuántas cierres, no de un sueldo.
Leer →No hace falta experiencia ni carrera. Hace falta aprender una estructura de llamada, practicarla en role plays hasta dominarla y conseguir una primera empresa que te dé sus llamadas.
Leer →Analizamos tu situación, resolvemos tus dudas y te decimos con honestidad si esto es para ti. Si lo es, te explicamos las condiciones aplicadas a tu caso.
Lo que veo cada semana con los chavales a los que formo, cómo cerrar por teléfono y lo que no te cuentan las academias. Se lee en un minuto. Te vas cuando quieras, con un clic.